El papa Francisco encabezará la celebración Mariana en la Plaza de Armas de Trujillo

El discurso del Papa Francisco sobre la Virgen de la Puerta de Otuzco en Trujillo tocó un problema vigente dentro de la sociedad peruana: la violencia contra la mujer. Ante miles de fieles en Trujillo, el Sumo Pontífice declaró a la ‘Mamita de Otuzco’ como la ‘Madre de la Misericordia y de la Esperanza’, saludó a las imágenes religiosas que peregrinaron hasta la ciudad, y finalizó su discurso pidiendo que se promuevan leyes y una cultura de repudio a toda forma de violencia.

Según dijo Jorge Bergoglio, los “numerosos casos de feminicidio” son “una plaga que afecta a nuestro continente americano”. “Los invito a lucha contra esta fuente de sufrimiento privado pidiendo que se promueva una legislación y una cultura de repudio a toda forma de violencia”, dijo el Papa.

El año pasado Perú registró 121 feminicidios y 247 tentativas, un total de 368 casos atendidos en todo el país, según informó este sábado el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. El año anterior fueron 124 y 258 respectivamente. Lima Metropolitana es la región donde más casos se reportaron (31 feminicidios y 75 tentativas), seguida por Arequipa (12 y 25), Junín (7 y 15), Cusco (6 y 13) y Ayacucho (6 y 6).

La Virgen y las imágenes

Al inicio de su discurso, Francisco dijo que la Plaza de Armas de Trujillo “ha sabido impulsar sueños de libertad par todos peruanos” y que la reunión en la que estaba fue para encontrarse con “la Mamita de Otuzco”: la Virgen de la Puerta.

“Sé de los muchos kilómetros que tantos de ustedes han caminado para estar aquí, reunidos bajo la mirada de la Madre. Esta plaza se transforma así en un santuario a cielo abierto (...) Esta plaza quiere atesorar la memoria de un pueblo que sabe que María es madre y no abandona a sus hijos”.

También destacó la presencia de las imágenes religiosas que llegaron a Trujillo desde las regiones y pueblos del norte del país. “Cada comunidad, cada rinconcito de este suelo viene acompañado por el rostro de un santo, el amor a Jesucristo y a su Madre”, comentó.

“Madre de Misericordia y de la Esperanza”

El Papa centró luego su discurso en la Virgen y anunció su declaración. “Sé del amor que le tienen a la Inmaculada Virgen de la Puerta de Otuzco que hoy, juntos a ustedes, quiero declarar: Virgen de la Puerta, Madre de Misericordia y de la Esperanza”. Tras esto, señaló que la Virgen “en los siglos pasados, demostró su amor por los hijos de esta tierra, cuando colocada sobre una puerta los defendió y los protegió de las amenazas que los afligían, suscitando el amor de todos los peruanos hasta nuestros días”.

Francisco le dijo a los fieles que la Virgen “sabe acompañar a cada uno de sus hijos para que vuelvan a casa (...) nos indica el camino a casa, ella nos lleva a Jesús que es la Puerta de la Misericordia”. Luego manifestó su deseo de que “esta tierra que tiene a la Madre de la Misericordia y la Esperanza pueda multiplicar y llevar la bondad y la ternura de Dios a cada rincón. No hay mayor medicina para curar tantas heridas que un corazón que sepa de misericordia, que sepa tener compasión ante el dolor y la desgracia, ante el error y las ganas de levantarse de muchos y que no saben muchas veces cómo hacerlo”.

Finalmente, destacó que la Virgen de la Puerta, Madre de la Misericordia y de la Esperanza, invita a la peruanos a “promover e irradiar una cultura en la que ninguno mire al otro con indiferencia ni aparte la mirada cuando vea el sufrimiento de los hermanos”