"Al perder en Siria, EE.UU. apuntará a Rusia más que nunca"


La "espectacular victoria" de las Fuerzas del Gobierno sirio y sus aliados en la ciudad de Deir ez Zor "presagia el fin de la guerra" siria, pero ahora los enemigos del país árabe "cambiarán su agenda" para centrarse en los conflictos en otros lugares, asevera en un artículo para RT el periodista y analista británico Finian Cunningham, quien pronostica que "al perder en Siria, EE.UU. apuntará a Rusia más que nunca".

El periodista hace hincapié en que la guerra de seis años "nunca fue realmente solo sobre Siria", pues el país árabe "no fue más que un campo de batalla en una guerra global por el dominio" llevada a cabo por EE.UU. y sus aliados.  

De hecho, Cunningham cita los informes de que las fuerzas militares estadounidenses han estado llevando a los insurgentes fuera de peligro en Siria, lo que sugiere que "Washington está ahorrando sus activos terroristas para luchar en otro momento", quizás en algún "otro desafortunado país donde busca el cambio de régimen".

"El juego en Siria ha terminado", ¿o no?

Un tanque Т-72 sirio en cercanías de Deir ez Zor, el 30 de abril de 2017. Rusia anuncia la mayor victoria sobre el Estado Islámico en los últimos tres años en Deir ez Zor

La liberación de Alepo en diciembre pasado y de la ciudad oriental de Deir ez Zor la semana pasada por el Ejército sirio con el apoyo de la aviación rusa han supuesto "la derrota final" en la guerra "patrocinada por extranjeros" contra Siria. Sin embargo, ese "no es el final del asunto", asegura Cunningham.

En su opinión, desde hace meses, EE.UU. y sus socios regionales y de la OTAN "se han dado cuenta de que el juego en Siria había terminado". No obstante, no se puede garantizar "que los enemigos extranjeros hayan abandonado por completo su nefasta agenda", por lo que es posible que Siria siga siendo "objeto de molestas interferencias externas", predice el analista.  

Otros frentes de la "guerra por el dominio"

Por otro lado, mientras que "se puede decir que Rusia ha ganado" en Siria, es de esperar que "surjan nuevos campos de batalla en la lucha estadounidense por el control hegemónico" y por "el dominio global" contra los que percibe como sus rivales: Rusia, China e Irán, advierte Cunningham.  

En este sentido, la creciente crisis en torno a Corea del Norte parece "más que una coincidencia con la sofocación de las ambiciones estadounidenses en Siria", opina el autor del artículo, detallando que "el enfoque de Washington en Corea del Norte ha servido para desestabilizar la región" y dar a EE.UU. "un pretexto perfecto para la expansión de sus fuerzas estratégicas" en las fronteras del Extremo Oriente de China y Rusia.Por otra parte, Washington está "desestabilizando imprudentemente" el conflicto en Ucrania, moviéndose hacia el suministro de armas letales al Gobierno de Kiev, recuerda Cunningham.

Por lo tanto, si bien ganar la guerra en Siria es "una victoria estratégica" fundamental para el pueblo de este país y sus aliados, principalmente Rusia, "tenemos que entender" que este conflicto es solo "uno de una serie de los frentes globales" en los que Washington trata de afirmar "con violencia" sus ambiciones de poder.

La agenda estadounidense de hegemonía global "no se detendrá allí", reitera el analista para concluir que mientras Rusia está ayudando a ganar la paz en Siria, la guerra podría estallar en otro lugar.  


Tema:Guerra en Siria

La "espectacular victoria" de las Fuerzas del Gobierno sirio y sus aliados en la ciudad de Deir ez Zor "presagia el fin de la guerra" siria, pero ahora los enemigos del país árabe "cambiarán su agenda" para centrarse en los conflictos en otros lugares, asevera en un artículo para RT el periodista y analista británico Finian Cunningham, quien pronostica que "al perder en Siria, EE.UU. apuntará a Rusia más que nunca".

El periodista hace hincapié en que la guerra de seis años "nunca fue realmente solo sobre Siria", pues el país árabe "no fue más que un campo de batalla en una guerra global por el dominio" llevada a cabo por EE.UU. y sus aliados.  

De hecho, Cunningham cita los informes de que las fuerzas militares estadounidenses han estado llevando a los insurgentes fuera de peligro en Siria, lo que sugiere que "Washington está ahorrando sus activos terroristas para luchar en otro momento", quizás en algún "otro desafortunado país donde busca el cambio de régimen".

"El juego en Siria ha terminado", ¿o no?


Un tanque Т-72 sirio en cercanías de Deir ez Zor, el 30 de abril de 2017. Rusia anuncia la mayor victoria sobre el Estado Islámico en los últimos tres años en Deir ez Zor

La liberación de Alepo en diciembre pasado y de la ciudad oriental de Deir ez Zor la semana pasada por el Ejército sirio con el apoyo de la aviación rusa han supuesto "la derrota final" en la guerra "patrocinada por extranjeros" contra Siria. Sin embargo, ese "no es el final del asunto", asegura Cunningham.

En su opinión, desde hace meses, EE.UU. y sus socios regionales y de la OTAN "se han dado cuenta de que el juego en Siria había terminado". No obstante, no se puede garantizar "que los enemigos extranjeros hayan abandonado por completo su nefasta agenda", por lo que es posible que Siria siga siendo "objeto de molestas interferencias externas", predice el analista.  

Otros frentes de la "guerra por el dominio"

Por otro lado, mientras que "se puede decir que Rusia ha ganado" en Siria, es de esperar que "surjan nuevos campos de batalla en la lucha estadounidense por el control hegemónico" y por "el dominio global" contra los que percibe como sus rivales: Rusia, China e Irán, advierte Cunningham.  

En este sentido, la creciente crisis en torno a Corea del Norte parece "más que una coincidencia con la sofocación de las ambiciones estadounidenses en Siria", opina el autor del artículo, detallando que "el enfoque de Washington en Corea del Norte ha servido para desestabilizar la región" y dar a EE.UU. "un pretexto perfecto para la expansión de sus fuerzas estratégicas" en las fronteras del Extremo Oriente de China y Rusia.Por otra parte, Washington está "desestabilizando imprudentemente" el conflicto en Ucrania, moviéndose hacia el suministro de armas letales al Gobierno de Kiev, recuerda Cunningham.

Por lo tanto, si bien ganar la guerra en Siria es "una victoria estratégica" fundamental para el pueblo de este país y sus aliados, principalmente Rusia, "tenemos que entender" que este conflicto es solo "uno de una serie de los frentes globales" en los que Washington trata de afirmar "con violencia" sus ambiciones de poder.

La agenda estadounidense de hegemonía global "no se detendrá allí", reitera el analista para concluir que mientras Rusia está ayudando a ganar la paz en Siria, la guerra podría estallar en otro lugar.