Seúl avisa que "el tiempo se acaba" para "evitar cualquier choque militar accidental" con Pionyang


La ministra de Exteriores surcoreana, Kang Kyung-wha, ha afirmado que es vital que Seúl y Washington manejen las "provocaciones" de Pionyang con "astucia y firmeza" para evitar cualquier tipo de choque militar accidental en la península coreana, luego de que este lunes Corea del Norte acusara a EE.UU. de declararle la guerra, informa Reuters.

"Es posible que Corea del Norte lleve a cabo más provocaciones. En estas circunstancias es necesario que nosotros —Corea del Sur y EE.UU. — juntos manejemos la situación con astucia y firmeza para evitar una mayor escalada de tensión, o cualquier tipo de choque militar accidental que pueda salirse rápidamente de control. No puede haber otro brote de guerra en la península coreana; las consecuencias serían devastadoras", dijo Kyung-wha.

Previamente, el ministro norcoreano de Exteriores, Ri Yong-ho, señaló que las declaraciones hechas la semana pasada por el presidente estadounidense, Donald Trump, fueron una declaración de guerra, por lo que Pionyang se reserva el derecho de tomar medidas de represalia, incluyendo el derribo de bombarderos estratégicos norteamericanos, aunque estos se encuentren fuera del espacio aéreo norcoreano.

Un bombardero estadounidense B-52 Canciller norcoreano: "Tenemos derecho a derribar los bombarderos estratégicos de EE.UU."

La jefa de la diplomacia surcoreana, por su parte, acotó que todavía existe espacio para la diplomacia, pero aclaró que "el tiempo se acaba" para Corea del Norte. Además instó a la comunidad internacional a garantizar la aplicación de las sanciones antinorcoreanas adoptadas el pasado 11 de septiembre por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Por otro lado, urgió a Pionyang a aceptar su propuesta, presentada en julio pasado, de mantener diálogos militares encaminados a aliviar las tensiones fronterizas entre los dos países y reanudar las reuniones de las familias separadas por la Guerra de Corea (1950-1953). Estas ofertas tienen como fin normalizar las relaciones entre las dos Coreas, afirmó Kyung-wha. Sin embargo, esas propuestas habían sido rechazadas por el Gobierno norcoreano debido a que "carece de sinceridad".


Tema:Tensión entre EE.UU. y Corea del Norte

La ministra de Exteriores surcoreana, Kang Kyung-wha, ha afirmado que es vital que Seúl y Washington manejen las "provocaciones" de Pionyang con "astucia y firmeza" para evitar cualquier tipo de choque militar accidental en la península coreana, luego de que este lunes Corea del Norte acusara a EE.UU. de declararle la guerra, informa Reuters.

"Es posible que Corea del Norte lleve a cabo más provocaciones. En estas circunstancias es necesario que nosotros —Corea del Sur y EE.UU. — juntos manejemos la situación con astucia y firmeza para evitar una mayor escalada de tensión, o cualquier tipo de choque militar accidental que pueda salirse rápidamente de control. No puede haber otro brote de guerra en la península coreana; las consecuencias serían devastadoras", dijo Kyung-wha.

Previamente, el ministro norcoreano de Exteriores, Ri Yong-ho, señaló que las declaraciones hechas la semana pasada por el presidente estadounidense, Donald Trump, fueron una declaración de guerra, por lo que Pionyang se reserva el derecho de tomar medidas de represalia, incluyendo el derribo de bombarderos estratégicos norteamericanos, aunque estos se encuentren fuera del espacio aéreo norcoreano.


Un bombardero estadounidense B-52 Canciller norcoreano: "Tenemos derecho a derribar los bombarderos estratégicos de EE.UU."

La jefa de la diplomacia surcoreana, por su parte, acotó que todavía existe espacio para la diplomacia, pero aclaró que "el tiempo se acaba" para Corea del Norte. Además instó a la comunidad internacional a garantizar la aplicación de las sanciones antinorcoreanas adoptadas el pasado 11 de septiembre por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Por otro lado, urgió a Pionyang a aceptar su propuesta, presentada en julio pasado, de mantener diálogos militares encaminados a aliviar las tensiones fronterizas entre los dos países y reanudar las reuniones de las familias separadas por la Guerra de Corea (1950-1953). Estas ofertas tienen como fin normalizar las relaciones entre las dos Coreas, afirmó Kyung-wha. Sin embargo, esas propuestas habían sido rechazadas por el Gobierno norcoreano debido a que "carece de sinceridad".