El Águila sacó oro

EL FAS SACÓ SU MEJOR VERSIÓN Y GANABA 1-0 HASTA EL 87’, CUANDO ÁGUILA EMPATÓ Y CASI SE METIÓ. Punto de oro para el Águila de visita ante el FAS que puede ser fundamental y punto de inyección anímica para la clasificación a la semifinal, porque cierran de local y tienen ventaja deportiva. Los emplumados rescataron un empate al 87’ con gol de Álvaro Lizama y dejaron bastante encaminada la serie.

El FAS parecía que fulminaba el invicto del Águila en el torneo, pero se descuidó en el tramo final y convirtió en lamento la fiesta que había montado tras el gol de Jairo Henríquez al minuto 51.

Ese gol de Henríquez en el arranque del segundo tiempo tenía al Óscar Quiteño de cabeza. Buena cantidad de aficionados tigrillos que anoche se reencontraron con su equipo en el estadio Óscar Quiteño celebraban.

El empate no le restó méritos a un buen partido, fue vistoso, atractivo por las constantes llegadas de peligro, opciones claras de gol en ambos bandos que le dieron la dinámica necesaria para no defraudar y poner en el ojo del huracán el partido de vuelta de esta serie.

El Águila pudo concretar en el arranque porque contó con las más claras y mayor posesión del balón, luego llegó la reacción del FAS imponiendo condiciones y marcando el gol en el momento justo. Los dos equipos pudieron celebrar más goles, pero tanto Fito Meléndez, portero del FAS, como Benji Villalobos, cancerbero del Águila, se vistieron con el traje de héroes atajando jugadas con alta dosis de peligro.

Tras un primer tiempo apretado y con un partido más santaneco que migueleño, el FAS regresó con furia.

El local se puso en ventaja en el marcador al 51’ aprovechando el buen desborde por derecha de Jorge Morán. El volante santaneco dejó la marca de Trejo por esa banda y mandó centro que recibió Jairo Henríquez en el área y que definió acrobáticamente ante la marca de un defensor para el tanto que celebró y que encendió a la afición santaneca.

De este fuerte golpe el Águila se repuso encimando con mayor precisión, pero el FAS no desmayó en el espíritu combativo por cerrarle los espacios y atacar cuando se lo propuso.

Sobre el cierre el Águila soltó toda la fuerza por el empate. Al 87’ el saque de puerta impulsado por Benji llegó al área santaneca, Xavi García despejó mal y la encontró a Irvin Valdez, que fusiló a Menéndez y este dejó un rebote que recogió Lizama para devolverla la vida al Águila y regresar a casa con una sonrisa.