EEUU: Tropas dispararon sobre casas afganas en combate

Soldados estadounidenses abrieron fuego sobre varias casas afganas en un combate con talibanes el pasado noviembre en el que murieron 33 civiles, según concluyó una investigación del Ejército de Estados Unidos conocida el jueves.

La pesquisa sigue a acusaciones que atribuían las muertes de civiles a ataques aéreos en apoyo de las tropas estadounidenses y afganas, que se vieron bajo fuego enemigo en la aldea de Box , en la provincia de Kunduz, dentro de una operación contra dos importantes comandantes talibanes.

Los dos líderes talibanes, responsables de incidentes violentos en Kunduz el mes anterior, murieron en la operación.

La investigación "determinó, lamentablemente, que 33 civiles murieron y 27 resultaron heridos" cuando las tropas respondieron al fuego de "talibanes que empleaban casas civiles como posiciones de ataque", indicó el Ejército en un comunicado.

Los vecinos llevaron después en torno a una docena de cadáveres, incluidos niños y familiares de los talibanes, a la oficina de un gobernador local en gesto de indignación.

"Independientemente de las circunstancias, lamento profundamente la pérdida de vidas inocentes", indicó el general John Nicholson, comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, citado en el comunicado. "En esta ocasión, los talibanes decidieron ocultarse entre civiles y después atacaron a fuerzas afganas y estadounidenses".

"Quiero asegurar al presidente (Ashraf) Ghani y al pueblo afgano que tomaremos todos las medidas para proteger a los civiles afganas", dijo Nicholson. "Seguiremos asistiendo a las fuerzas de seguridad afganas en sus esfuerzos para defender al país".

Sin embargo, un funcionario en Kunduz dijo a Associated Press que la cifra de muertos civiles que manejaba la investigación militar estadounidense estaba por debajo de la que tenían las autoridades locales.

"Más de 50 personas, incluidos mujeres y niños, murieron en el ataque de las fuerzas afganas y estadounidenses en Buz-e Kandahari", dijo Toryalia Kakar, viceconcejal de la provincia.

Kakar instó a Estados Unidos a compensar a las familias de las víctimas, que según dijo perdieron no sólo a sus seres queridos, sino que también vieron sus casas y propiedades destruidas.

Los talibanes tomaron brevemente en octubre de 2015 la ciudad de Kunduz, capital de la provincia con el mismo nombre, en una demostración de fuerza de los insurgentes que también dejó de relieve los problemas que enfrentan las fuerzas afganas 15 años después de la invasión liderada por Estados Unidos en el país. Los talibanes ya habían capturado y conservado partes de la ciudad el año anterior, antes de que la ciudad fuera totalmente liberada semanas más tarde con ayuda de bombardeos estadounidenses.

En la operación de 2015, un avión de combate AC-130 de operaciones especiales de la Fuerza Aérea estadounidense atacó un hospital de Kunduz gestionado por el grupo humanitario Médicos Sin Fronteras, matando a 42 personas. Dieciséis militares estadounidenses, incluido un general de dos estrellas, fueron sancionados más tarde por lo que las autoridades de Estados Unidos describieron como errores que llevaron al bombardeo. Médicos Sin Fronteras ha descrito el ataque como un crimen de guerra y reclamado una investigación independiente.

Tras el combate del pasado noviembre, Ghani criticó a los talibanes por utilizar a mujeres y niños como "escudo" en la redada en Buz-e Kandahari. También anunció una investigación local.

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Associated Press writer Jon Gambrell in Abu Dhabi, United Arab Emirates, contributed to this report.