Una temporada estival que apunta a ser la mejor en mucho tiempo

Pero, si bien el éxito de una temporada turística se sustenta en el número de turistas extranjeros que arriban a nuestras costas, no hay que subestimar la importancia del turismo interno. En este aspecto, si bien aún no se han divulgado cifras oficiales, se puede estimar que en la presente temporada disminuyó el número de uruguayos que vacaciona en el exterior y decidieron hacerlo en su propio país.

Quien haya transitado por las distintas rutas del país, fundamentalmente en la zona balnearia, habrá comprobado por sí mismo un intenso tráfico, que viene a corroborar lo que el análisis económico ya había previsto unos meses atrás, que la presente sería una temporada muy buena, a diferencia de la anterior, que no lo fue tanto. La razón de ello no es otra que la evolución de los precios relativos en la región y del poder adquisitivo de los ciudadanos.

En estos aspectos Uruguay está ahora mejor posicionado que en el año anterior. Si agregamos a ello los beneficios que se otorgan a los turistas extranjeros, como la devolución del IVA, se entiende el porqué del mayor número de visitantes.

A lo largo del último año los precios relativos en la región se fueron acomodando y como resultado de ello Brasil, que un año atrás se había abaratado sustancialmente frente a sus vecinos, se encareció nuevamente.

Si se compara el dato del tipo de cambio real bilateral entre Argentina y Brasil y entre Uruguay y Brasil se comprueba que el dato a noviembre de 2016 (último disponible) refleja en ambos casos un encarecimiento relativo del país norteño en el entorno al 10% en dólares con respecto a los niveles vigentes en enero de ese año.

Ese encarecimiento relativo implica que menos argentinos quieran o puedan veranear en Brasil. Respecto a Uruguay los precios relativos comparados punta a punta —es decir noviembre respecto a enero— no muestran mayores cambios. Sin embargo, a lo largo del año sí lo hubo y hasta mediados del año Argentina se encareció relativamente. En los últimos meses se revirtió esa tendencia. Pero, beneficios mediante, fundamentalmente a través de los pagos con tarjetas de crédito o débito, a los argentinos les resulta conveniente venir a nuestro país.

Agreguemos a ello el atractivo que siempre tuvo Punta del Este para el argentino. El principal balneario uruguayo experimentó en los últimos años una transformación muy importante, convirtiéndose en uno de los lugares más exclusivos del planeta. Lo visitan personalidades del jet set internacional y atrae importantes inversiones para el desarrollo de emprendimientos inmobiliarios.

Todo lo que suceda allí durante la temporada marca tendencia para el resto del año. De hecho, la prensa argentina se está refiriendo a Punta del Este como la "Ibiza de Latinoamérica".

A ese lugar tan exclusivo que como dijera el tango muchos miraban con la ñata contra el vidrio porque no podían acceder, este año sí lo pueden hacer dados los precios relativos y los beneficios vigentes.

Pero los argentinos no solo vienen a Punta del Este, sino que se los ve a lo largo de toda la costa.

El Ministerio de Turismo estima que la cantidad de argentinos que llegan a Uruguay superará los 2 millones en 2017 y que al finalizar la temporada se habrá recuperado el 20% de brasileños que se había perdido el año pasado.

Al ruido que provocan los turistas argentinos debemos agregar el de los propios uruguayos. El año pasado muchos optaron por ir a Brasil, ante el abaratamiento relativo de dicho país debido a la fuerte devaluación que experimentó el real.

Esa devaluación reflejaba la gran incertidumbre de los agentes económicos debido a los problemas políticos del país, que impedían encarar las dificultades económicas por las que atraviesa el vecino norteño. Despejado, al menos parcialmente, el panorama político, el real se apreció y Brasil se encareció.

Tal evolución impactó inmediatamente en el flujo de uruguayos que viajaron a Brasil.

En el último trimestre de 2015 se duplicó la cantidad de viajes a ese destino con respecto al mismo período del año anterior. En el primer trimestre de 2016 aumentó 40%, pero en los dos trimestres siguientes cayó 17% y 24% respectivamente. No hay datos del último trimestre de 2016 ni de los primeros días del presente año, pero seguramente sean negativos.

El hecho de que se viaje menos a Brasil no quiere decir que no se vacacione, sino que esas personas optaron por descansar en Uruguay, como muchos otros más. El incremento que experimentó el poder adquisitivo de la población en el último año lo permite. En el último año el salario real creció 2,4% si se lo mide punta a punta y 1,4% si la comparación es entre promedios anuales.

El gasto asociado a este movimiento turístico es muy importante y apuntalará a la actividad económica, por lo menos en los primeros meses del año.

A vía de ejemplo, en el año móvil cerrado a septiembre de 2016 los visitantes extranjeros gastaron casi US$ 1.700 millones, valor similar al de las exportaciones de carne en el mismo período.

Ello nuestra a las claras la importancia que reviste esta actividad que es una de las principales generadoras de ingresos para el país.

Un aspecto muy importante asociado al turismo es el desarrollo de emprendimientos inmobiliarios. Hasta el momento no ha habido anuncios concretos, pero en general cuando las temporadas son exitosas surgen inversiones.

Si bien se trata de un sector en el que los costos subieron mucho en los últimos años, pueden ser compensados por los beneficios que se otorgaron a la construcción a fines del pasado año.