La reunión no fue el inicio de un diálogo formal

Andreína Domínguez | Anyela Torres | r2001@bloquedearmas.com

La reunión “exploratoria” del pasado domingo, convocada por El Vaticano para propiciar un posible diálogo entre el Gobierno y la oposición, dejó como resultado la instalación de cuatro mesas de trabajo necesarias para atender los temas electoral, político y económico del país.

La primera, que será coordinada por el expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, abordará el respeto al Estado de derecho y a la Soberanía Nacional.

La segunda mesa estará en el marco de la verdad, la justicia, los Derechos Humanos, la reparación de víctimas y la reconciliación; estará bajo la coordinación de la Santa Sede.

La tercera mesa tratará el tema económico social; en ella, el expresidente de República Dominicana Leonel Fernández estará al frente. La cuarta mesa de trabajo se basará en el cronograma electoral, y la misma será organizada por Martín Torrijos, expresidente de Panamá.

Cabe destacar que cada una de las mesas contará con la presencia de un representante de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y otro del oficialismo.

Condiciones

Según los representantes de la MUD, que aceptaron la invitación de la Iglesia, esta reunión solo tuvo características de un encuentro, por lo que no marca el inicio “formal” de un proceso de diálogo.

Asimismo, Jesús “Chúo” Torrealba, secretario ejecutivo de la alianza opositora, afirmó que se logró hacer propuestas “muy precisas”, tras un “arduo, intenso y crispado debate”, que se prolongó por más de cinco horas.

Más tarde, en un comunicado, la MUD dio a conocer las condiciones bajo las cuales se iniciarán las mesas de trabajo consensuadas. En primer lugar, la coalición opositora instó al “compromiso conjunto para el mantenimiento de la paz y el entendimiento entre los venezolanos”, así como la “revisión de la situación de los privados de libertad”, como tercer punto, el “caso de los diputados de Amazonas”; y, el cuarto, el “cronograma electoral”.

La oposición también pidió “la autonomía de los poderes públicos, la mejora del abastecimiento de alimentos y medicinas, y pidió que se atienda urgentemente el tema económico”.

Sigue la lucha

El vocero de la MUD, aclaró que este acercamiento “no detiene la agenda de lucha de la Unidad en la calle, en la Asamblea Nacional (AN), ni en el mundo”. “Una cosa no contradice la otra. Arrancó el diálogo, sí, pero la lucha de calle continúa”, insistió Torrealba; a su juicio, la oposición tiene una agenda muy clara para restituir el hilo constitucional y la democracia venezolanos.

Escepticismo

Sin embargo, dicho encuentro ha generado suspicacias en otras organizaciones políticas de la oposición. Ejemplo de ello es la dirigencia de Voluntad Popular (VP), que ha dejado claro que “no hay condiciones para sentarse para hacer mesas de diálogo con el Gobierno”, pues se trata de una táctica del Ejecutivo para “marear a los venezolanos”.

El coordinador nacional encargado de la tolda naranja, Freddy Guevara expresó que desde VP “hacemos un llamado a mantener el foco en lo que nos une”, por lo que ratificó el llamado a movilizarse el próximo 3-N al Palacio de Miraflores, para entregarle la decisión de la AN de la responsabilidad política del Presidente por abandono del cargo.

Oficialistas quieren diálogo, pero sin presión de calle

Desde el polo oficialista, este primer resultado de la mesa de diálogo se ha recibido con los brazos abiertos, pues aseguran que es un logro, producto de la diligencia del Presidente Nicolás Maduro.

El alcalde del municipio Libertador, y representante del Gobierno en el diálogo Jorge Rodríguez fue uno de los primeros en pronunciarse al respecto: “Es casi una Epifanía lo que ha pasado. Es casi como si se hubiera adelantado la Natividad, porque hoy está naciendo una posibilidad de que sea la paz la que se imponga para siempre sobre la violencia y sobre los violentos (...) pero es fruto y producto de la terquedad constructiva de mujeres y hombres por la iniciativa del Presidente Nicolás Maduro”.

Bajo la misma sintonía, el embajador de Venezuela ante los organismos de la ONU acreditados en Ginebra Jorge Valero aseguró que el inicio del diálogo venezolano es el resultado de “la calidad humanista del Presidente Nicolás Maduro”.

Acceso denegado

Respecto a la marcha que la oposición pretende realizar el 3 de noviembre, algunos dirigentes chavistas mantienen su posición de rechazo hacia la misma.

El diputado a la Asamblea Nacional Héctor Rodríguez recalcó ayer que la oposición no podrá movilizarse a Caracas durante la manifestación convocada para el jueves, y además declaró que no podrá llevar a cabo ninguna manifestación en la capital “hasta que tengan capacidad y liderazgo de garantizar la paz en sus movilizaciones”.

Por último, dijo que: “ojalá la oposición pueda resolver sus diferencias internas y no pongan sus ambiciones personales por encima de la paz del país”.

Libre de exigencias

Por otra parte el diputado Pedro Carreño dijo que las exigencias de la (MUD) para el diálogo no son competencia del Poder Ejecutivo. “Nada tiene que ver el Ejecutivo con la responsabilidad electoral. En Venezuela hay una transición, pero al socialismo. Hay que darle dos vueltas a la tuerca, pero a la izquierda”, opinó.