“Con aumento de sueldo y casas de cambio no mejorarán el abastecimiento ni la seguridad”

“Ni con el aumento reciente del salario mínimo, ni la operatividad de nuevas casas de cambio en Venezuela, mejorarán el abastecimiento, la seguridad,  y tampoco disminuirán las cifras de mortalidad y de desnutrición en la población venezolana”, opina el coordinador regional del Voluntariado por el Cambio Tachirense, Néstor Solano.

Sostiene que: “Las cifras de mortalidad en niños, ancianos y mujeres embarazadas, según datos obtenidos del Ministerio de Salud, del mes pasado, divulgados por el exministro e investigador de la Red Defendamos la Epidemiología, José Félix Oletta, son tan elevadas que enlutan a todo el país. Son 59 años de retroceso, en comparación con gobiernos anteriores”.

Aunado a eso, expone que: “Con el aumento de 13 mil bolívares mensuales, los tachirenses solo alcanzamos a comprar una paca de café, pero el hambre y la escasez de productos continúan haciéndonos daño. El país cerró el año anterior con 10.500 bebés fallecidos y 750 parturientas muertas en hospitales, lo que demuestra un retroceso de 19 años en las estadísticas de salud pública, pues esas eran las cifras de mortalidad en 1957, antes del comienzo de la democracia”.

Refiere que, según informes de la Universidad Central de Venezuela, “la desnutrición aguda en niños preescolares aumentará este año un 3 %, también en mujeres embarazadas, y las muertes causadas por hambre serán cada vez más frecuentes. Los más afectados serán los niños, los ancianos, los enfermos psiquiátricos y los presos, y lo más grave es que no hay indicios de mejorar la situación”.

Por lo expuesto, lamenta que: “La sordera y prepotencia de nuestros gobernantes han hecho retornar enfermedades ya erradicadas, ya que los indicadores muestran retroceso en diferentes sectores, inflación, escasez, caída del salario real, baja en las reservas internacionales, empobrecimiento de la mayor parte de la población y la frontera más golpeada que nunca, por culpa de unos depredadores dedicados a fortalecer sus riquezas, sin importarles la vida de quienes aquí habitamos”.

(LZ)