Nuevamente los saqueos y el vandalismo privaron en distintos puntos del Táchira

“Fue un hecho de barbarie terrible, porque nuestro único delito como productores es producir alimentos para los venezolanos. Eso fue a las 2 de la madrugada que llegó en dos camionetas Pick-up (creo que un gris y una blanca) un grupo de hombres armados. Primero ingresaron unos cuantos que sometieron a dos de los vigilantes de guardia, los amarraron; el tercero alcanzó a esconderse”, dijo Leonardo Figueroa, presidente de Asogata, cuya sede fue destruida en un acto vandálico

Tras la irrupción violenta de este miércoles, este jueves en el Garzón de la Urbanización Mérida reforzaban la estructura.
Otros de los negocios robados el miércoles por la noche.
Los comerciantes tratan de arreglar la reja luego del vandalismo que destruyó el negocio.
Por la zona de La Ermita donde también hubo saqueos amaneció así el piso.
La sede de Asogata quedó reducida a escombros luego de que delincuentes armados que llegaron en dos camionetas sometieron a los vigilantes, robaron, causaron destrozos y le prendieron fuego a la instalación. (Foto: Carlos Ramírez)

Este miércoles desde tempranas horas de la noche y avanzadas de la madrugada del jueves, nuevos hechos de vandalismo y saqueos  protagonizaron delincuentes en distintos puntos de Táchira, generando otra vez terror entre la colectividad y dueños de establecimientos comerciales.

A los autores  los  señalaron las víctimas otra vez como bandas armadas  motorizadas, y en algunos como los mismos vecinos de ciertas barriadas y sectores “que pescan en rio revuelto”; tal es el caso  de la Troncal 5, desde Sabaneta hasta Vega de Aza, donde  han robado una cifra incalculable de dinero al saquear de los establecimientos no solo alimentos, sino mobiliario y artefactos eléctricos; robaron en polleras, y de un hotel hasta cargaron con sábanas, televisores y aires acondicionados.

Todo esto habría llevado a fuertes enfrentamientos entres éstos y  la Policía Municipal de Torbes, que se ha unido a los comerciantes  para el resguardo de sus negocios. La noche del miércoles, aprovechando un corto apagón, los saqueadores los atacaron y un funcionario policial y un comerciante fueron heridos a tiros.

Este mismo modus operandi aplicaron los delincuentes en Táriba, Zorca; y entre otros, también en Torbes, vía Cordero, llegó un momento  en que  como hicieron en la noche en Pueblo Nuevo,   los vecinos de la zona salieron en defensa de los locales, enfrentaron a los hampones y evitaron saqueos.

Quienes se han visto afectados por esta descontrolada situación aseguran que perdieron el miedo, que se defenderán de cualquier  manera ante criminales que ni siquiera saquean por hambre, sino por el hecho de causar daño.

Cobradores de peaje y oportunistas

También denunciaron que otro tipo de delincuentes aprovechan esta coyuntura para sacar beneficio económico. Cuentan que si llegan las bandas motorizadas e irrumpen en un negocio, roban y se van, quedan éstos para terminar de saquear.

“Se las ingenian. Si no tienen oportunidad de saquear, se dan a la tarea de apostarse en las calles o avenidas y cobran peaje a los conductores que necesitan pasar por allí, tal es el caso que se ha registrado todas las tardes de esta semana desde el semáforo que de Las Lomas lleva a Villa Olímpica y Santa Teresa; por la frutería vía Patiecitos y también lo hacen esporádicamente en la avenida Marginal del Torbes.

“Si las autoridades no hacen algo, pues tendremos que hacerlo nosotros, a nuestra manera. Están en juego no solo nuestros bienes sino la vida y las de nuestras familias”, acotaron, aunque no quisieron identificarse para evitar represalias.

Asogata fue  blanco de los malandros 

Aunque el balance de esta última arremetida de malandros fuera y dentro de la capital tachirense es bastante amplio, destacan entre otros el ataque a Asogata, cuya instalación fue totalmente reducida a cenizas.

En este sentido, el presidente de Asogata, Leonardo Figueroa, luego de rechazar categóricamente lo ocurrido, explicó que “fue un hecho de barbarie terrible, porque nuestro único delito como productores es producir alimentos para los venezolanos. Eso fue a las 2 de la madrugada que llegaron en dos camionetas pick-up (creo que una gris y una blanca) un grupo de hombres armados. Primero  ingresaron unos cuantos que sometieron a dos de los vigilantes de guardia, los amarraron; el tercero alcanzó a esconderse. Luego entraron todos, se metieron a las oficinas, destrozaron lo que encontraron y robaron lo que pudieron. Antes de irse le prendieron fuego a la instalación y todo lo que es el área administrativa, el techo, y los salones de reuniones se quemaron. Todo se quemó, la pérdida es absoluta. Pero a pesar de todo, gracias a Dios, los muchachos están bien. Los bomberos llegaron pero ya no pudieron hacer nada por controlar el fuego, ya no había chance”.

Hicieron de las suyas en

mercado Plaza Manaure

En Santa Ana del Táchira, el hampa también hizo de las suyas el miércoles en la noche, cuando causaron destrozos y saquearon en al menos 70 locales del mercado Plaza Manaure.

El dirigente social Asdrúbal Ortiz informó que “desde la tarde, el prefecto del municipio Córdoba, Francisco Vera, organizó un grupo de motorizados, según ellos para resguardar la sede local de Politáchira y la prefectura que están frente a la plaza Bolívar. En la noche, ese grupo pasó a ser armado, comenzó a rondar todo el municipio y a echar tiros al aire. Y a las 10 de la noche, porque hay testigos, esos mismos motorizados saquearon el mercado Plaza Manaure vía a Santa Rosa. Destruyeron 70 locales comerciales, le partieron los vidrios, dañaron las santamarías, hicieron desastres”.

Añadió que ayer en la mañana —ante esa situación, más de 500 comerciantes indignados, incluso con la alcaldesa Virginia Vivas, tomamos la calle y nos dirigimos a la sede de Politáchira para que el jefe de esa estación, el comisionado jefe José Peña, les diera una explicación del porqué la policía no actuó contra esos delincuentes. Y Peña al atendernos nos dijo que esa misma noche llamó a su superior, el comisionado Amador Torres, que le explicó lo que pasaba, y que él le prohibió que actuara sobre esos motorizados que regresaron al Plaza, que eso era responsabilidad de la REDI y la ZODI; es más, que se pusiera a órdenes del prefecto. Y que por tal motivo, Peña prefirió esa misma noche, poner su cargo a la orden”.

Tras un cabildo abierto, los cordobenses responsabilizaron al prefecto Vera de lo ocurrido y la zozobra que causaron la noche anterior, y  pidieron su destitución.

De nuevo Supermercado Garzón

De nuevo la empresa Garzón recibió los embates de la delincuencia. Unas 300 personas ingresaron de forma violenta a la sucursal de la Urbanización Mérida para saquear. Arremetieron con objetos contundentes y provocaron destrozos. De allí cargaron con licores, enlatados, tres computadoras, las cajas registradoras, y causaron daños tanto en el interior como exterior del establecimiento, partiendo vidrios. Allí, la Policía Municipal de San Cristóbal  aprehendió a cinco de estas personas. (MB)

Miriam Bustos

Fotos: Carlos E. Ramírez