Análisis de AFP sobre las sanciones a magistrados del TSJ

CARACAS, 19 Mayo 2017 (AFP) - El presidente venezolano, Nicolas Maduro, recibio este jueves un duro golpe de Estados Unidos, que sanciono a ocho magistrados claves en su batalla con la oposicion, volcada desde hace siete semanas en una ofensiva en la calle para sacarlo del poder.


  El Tesoro estadounidense anuncio sanciones economicas contra el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, un controvertido juez cercano a Maduro, y otros siete magistrados a quienes acusa de fallos que "usurparon" la autoridad del Parlamento, de mayoria opositora.


  La canciller venezolana, Delcy Rodriguez, considero "inadmisibles" las sanciones que ponen en evidencia "la autoria y direccion de EEUU en la desestabilizacion de Venezuela", segun escribio en Twitter.


  También este jueves, el presidente estadounidense Donald Trump califico la crisis de Venezuela como una "vergüenza para la humanidad", situacion que -dijo- no se ha visto "en décadas" en la region.
  "Uno ve la riqueza de ese pais y se pregunta ¿Porqué esta ocurriendo esto Pero es que el pais ha sido administrado increiblemente mal", anadio Trump durante una conferencia de prensa junto al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.


  Sin referirse a Trump o a la decision del Tesoro, Maduro aseguro que Estados Unidos "salio derrotado" de la reunion en la que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas abordo el miércoles la crisis venezolana.


  A cambio, dijo haber recibido apoyo del presidente ruso Vladimir Putin en una conversacion telefonica.
 
  "Nos reprimen inutilmente"
 
  El gobierno impidio salir del pais este jueves al lider opositor Henrique Capriles, quien iba a denunciar en Nueva York ante el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Zeid Ra'ad Al Hussein, la "represion" en las protestas, que dejan 45 muertos desde el 1 de abril, segun la Fiscalia.


  Tras salir del aeropuerto, Capriles, quien dijo que su pasaporte fue "anulado", se sumo a la marcha de miles de opositores que pretendian llegar al Ministerio del Interior, en el centro de Caracas, pero fueron bloqueados por las fuerzas de seguridad.


  Desde tanquetas blindadas, militares y policias lanzaron bombas lacrimogenas contra los manifestantes, algunos de los cuales, encapuchados, con escudos improvisados y mascaras antigases, respondieron con cocteles molotov y piedras.


  Aunque la violencia aumenta, la coalicion opositora Mesa de la Unidad Democratica (MUD) anuncio en rueda de prensa que el sabado hara una gran movilizacion en todo el pais. El viernes realizaran asambleas ciudadanas.


  "Nos reprimen inutilmente, la gente va a seguir resistiendo (...) hasta vencer a la dictadura", dijo en la marcha el vicepresidente del Legislativo, Freddy Guevara.


  El gobierno y la oposicion se responsabilizan mutuamente de la violencia, mientras que la Fiscalia investiga las muertes, por las cuales ha senalado a grupos armados no identificados, y ha imputado a civiles, policias y militares.


  "Cada vez que es asesinado un venezolano mas, mas gente saldra a luchar", aseguro el diputado Juan Andrés Mejia.


  La oposicion venezolana responsabiliza al ministro de Interior, Néstor Reverol, un prominente general también sancionado por Estados Unidos por narcotrafico, de liderar una "brutal represion".
  El gobierno acusa a la oposicion de "terrorismo" y de apelar a la "insurgencia armada" para derrocarlo con la ayuda de Washington.
 
  "Confrontacion entre hermanos"
  La tension aumento luego de que Maduro dispusiera el miércoles enviar 2.600 militares al estado Tachira (frontera oeste con Colombia), donde desde el lunes se registran saqueos y disturbios. Unos 500 efectivos ya habian llegado.


  La noche de este jueves se intensificaron los disturbios en la localidad de Tovar, en el estado Mérida (oeste), donde tres militares y decenas de manifestantes resultaron heridos, tres por disparos de bala, afirmo a la AFP el alcalde Mérida, Carlos Garcia.


  También hubo disturbios en el oeste y en las afueras de Caracas, y en los estados Tachira y Barinas (oeste).


  Las protestas estallaron luego de que el TSJ asumiera temporalmente las funciones del Parlamento.
  Pero la convocatoria por parte del gobierno a una Asamblea Constituyente caldeo mas los animos de la oposicion, que acusa a Maduro de buscar con ello evitar elecciones.


  "Quiero con la Constituyente reparar a tiempo el inicio de una insurgencia armada", dijo Maduro.
  Unas 700 personas han sido detenidas, de ellas 159 siguen presas por orden de tribunales militares, segun la ONG Foro Penal, lo que ha sido criticado por grupos de derechos humanos, gobiernos y organismos internacionales.


  "Comienza a vislumbrar la tentacion de una confrontacion entre hermanos. Rechazamos la violencia y la represion desproporcionada", manifesto monsenor Diego Padron, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.


  Aunque acusa a la Iglesia catolica de actuar como "un partido politico opositor", Maduro celebro que sus jerarcas hayan aceptado reunirse con funcionarios del gobierno para abordar el tema de la Constituyente.