Jessica Chastain quiere romper la cultura del silencio en Hollywood

La actriz Jessica Chastain quiere romper la cultura del silencio en una industria de Hollywood “malsana” y ofrecer una caja de resonancia a las mujeres víctimas de agresiones sexuales, tras la avalancha de acusaciones contra figuras como los productores Harvey Weinstein y Brett Ratner.

No estoy cómoda con el silencio“, dijo a la AFP Chastain, estrella del primer filme dirigido por Aaron Sorkin, “Molly’s Game“.

“Si estamos en una industria malsana somos parte del problema y nuestra inacción equivale a complicidad“, agregó la rutilante actriz pelirroja de 40 años.

“Para mí es importante recurrir a cualquier plataforma que tenga a mano para amplificar la voz de aquellas y aquellos que ponen todo en riesgo para salvar a otras personas“, dijo en relación a las más de 100 mujeres que denunciaron haber sido víctimas de acoso, agresiones sexuales o incluso violaciones por parte de Weinstein u otras grandes figuras del séptimo arte.

Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow y Léa Seydoux, pero también gente anónima del universo del cine, forman parte de las denunciantes.

“Tengo muchas amigas que fueron utilizadas con fines deshonestos, maltratadas“, dijo durante una entrevista previa al estreno de “Molly´s Game“, donde encarna a una ex campeona de esquí que se transforma en reina del póker, un papel que le podría valer una nominación al Óscar.

¿Cómo cambiar?

La actriz sugirió, en su diálogo con la AFP, que en el futuro estará más atenta. “Pienso que la gente debería prestar atención a con quién trabaja“.

De voz suave pero firme, vestida con una blusa fluida y un pantalón estricto, la californiana revelada en “The Tree of Life”, de Terrence Malick, donde hace de esposa de un padre violento, dijo que se volvió feminista al crecer junto a una madre soltera.

“La vi pelear para que tuviéramos qué comer y vi las injusticias que la rodeaban“, señaló, y dijo que tomó conciencia de la discriminación de que son víctimas las mujeres muy temprano, cuando estudiaba en la prestigiosa escuela de actuación Julliard.

“En las clases dos terceras partes eran hombres y un tercio mujeres. Le pregunté a mi profesor: ‘¿por qué no mitad y mitad?’, y me dijo que había ‘más papeles para hombres que para mujeres’. Le pregunté ‘cómo podrían cambiar las cosas con esa mentalidad’“, relató.

Más que a la industria del cine al que hay que cuestionar es al sistema patriarcal, piensa la actriz estadounidense.

“En todo sector en que un grupo demográfico alimenta a otro se cometen abusos de poder: en política, en Wall Street, en los medios, en Hollywood… Debemos esforzarnos para que haya más diversidad en los puestos de poder“, argumentó.